Martín Tanaka y Aldo Mariátegui comparten pocas expectativas respecto al resultado que podría tener el instalado clivaje entre honestidad versus corrupción por varios candidatos a la presidencia y la alcaldía de Lima.
Ética y políticaLa República, 21 de febrero de 2010. Por Martín Tanaka
Las últimas encuestas de opinión sugieren que en el momento actual los candidatos con mayor respaldo electoral son, para la alcaldía de Lima, Lourdes Flores y Alex Kouri, y para la Presidencia de la República, Luis Castañeda y Keiko Fujimori. Esto ha llevado a Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Lourdes Flores a proponer la conformación de algún tipo de frente o alianza que permita construir una candidatura “demócrata” que enfrente las candidaturas éticamente cuestionables de Kouri y K. Fujimori.
Mientras que parece claro que finalmente Flores asumirá el reto de la candidatura en Lima en nombre de este frente, la cosa aparece muy confusa para la elección presidencial.
Después de la renuncia de Salvador Heresi y de otros personajes a sus partidos para poder ser candidatos de otros percibidos con mayor opción de triunfo, esta discusión es refrescante. Si bien Kouri tiene derecho a continuar en la arena política a pesar de sus “errores”, de asumir los costos de estos y seguir adelante, y si bien Keiko Fujimori puede decir que ella no es responsable por las decisiones que tomó su padre siendo presidente, también los ciudadanos tenemos derecho a desconfiar de personajes que no han hecho deslindes claros con prácticas corruptas como la segunda y que encarnan maneras de hacer política en las que la celada y la mentira resultan centrales, como el primero. Recordar si no la propuesta de Kouri a Montesinos (enero de 1998) de aprobar en el Congreso una ley en contra del Callao, para que él encabece una protesta, que luego permita a Fujimori quedar bien derogando la ley, y a él presentarse como opositor. Esta retorcida manera de hacer política debió ser excesiva incluso para Montesinos. Habría que añadir que Luis Castañeda no es precisamente un emblema de la transparencia, la rendición de cuentas y el compromiso contra la corrupción.
Otro ángulo del asunto nos remite a las percepciones de la población. ¿Cómo se entiende que las personas supuestamente odien la corrupción y la suciedad de la política, pero apoyen a candidatos asociados con esta? Me parece que hay un problema básico de información y evaluación: una autoridad que tiene un presupuesto de 100, roba 0 e invierte 100, es peor evaluado que otro cuyo presupuesto es 500, roba 300 e invierte 200. El segundo hizo más obra, y eso parece ser lo que cuenta.
La ciudadanía también parece valorar positivamente la “viveza”, el no ser un “caído del palto” como reivindicó para sí en alguna ocasión Alberto Fujimori, dada la percepción de que el político es un mundo excesivamente tramposo. Por ello, si bien no sabemos si estas propuestas de frente serán viables electoralmente, al menos tienen el mérito de recordarnos que nos hemos habituado demasiado a que la política se reduzca a una competencia pragmática por llegar al poder, olvidando que de lo que se trata es de defender algunos principios y propuestas.
Correo, 21 de febrero de 2010. Por Aldo Mariátegui
Bueno, tras oír a Lourdes en RPP ya pocas dudas quedan de que va a lanzarse a la alcaldía limeña y que esperar hasta abril es una mera formalidad. Le espera una campaña muy dura y larga, que previsiblemente va a estar signada por una polarización entre ella y Kouri, pues el resto de candidatos simplemente serán meros observadores, que permanecerán en carrera por afanes exhibicionistas, ilusorios o suicidas y que al final solamente van a servir de ingratos "restavotos", papel que Popy Olivera y Paniagua le dieron categoría estelar en las presidenciales pasadas (por lo menos le fue una jugada útil a Olivera).
Mucho más sensato les sería a Fernando Andrade volver a tentar Miraflores (donde tiene buena chance), a Alberto Tejada seguir en San Borja y a Susana Villarán tentar Barranco (donde probablemente ganaría de lejos y ya tendría así por fin un sitio tangible para crearse un posicionamiento político real) que estar perdiendo tiempo, paciencia y dinero en un match de otro vuelo, con la infantil esperanza de que la historia del "outsider" o del milagro del enano que se vuelve gigante ocurra a nivel municipal, lo que solamente se dio una vez, con RBC en 1989. Pero conociendo cómo es la gente aquí, seguro que candidatean y terminan jugando indirectamente para Kouri.
Volviendo a Lourdes, son muy válidas las críticas que ayer en Somos le lanzaba Mario Ghibellini respecto a que si ella iba a llegar muy lejos del brazo de gente tan negada para la política masiva y tan poco carismática como Xavier Barrón, Javier Bedoya y Raúl Castro (aquel que votó decisivamente por la ONG IDL y contra el voto voluntario en el Congreso). Es que el PPC debería pasar por un proceso de renovación muy intenso para crecer orgánicamente en lugar de servir de semillero para otros.
Tampoco estoy muy seguro de que la fórmula moralidad versus eficiencia, de "todos contra el montesinismo" (porque ya ni fujimorista le dicen a Kouri) le sea atractiva al pragmático y a menudo amoral electorado local, receta que va a ser la base para el tan rumoreado "Frente Anti KK" (contra Kouri y Keiko) que parece que Lourdes ya pactó con Toledo y ambos quieren cerrar con Castañeda. Apelando a la "realpolitik" más cínica, todos sabemos que Alberto Fujimori hubiera pasado a la segunda vuelta en las últimas elecciones presidenciales si le hubieran dejado postular. Además, ya me imagino a Kouri y su gente machacando la historia de Cataño (fina cortesía de El Comercio contra Lourdes para levantar a Toledo) o desempolvando casos como la venta montesinistoide del terreno del Jockey Plaza (¿Te acuerdas Raúl Castro? ¿Por eso votaste hace poco por la ONG IDL, por agradecer una mala memoria?) que afectan a gente muy vinculada al cogollo pepecista. Tampoco tenemos una situación de una insurrección antipartidos (RBC) ni del voto por alguien eficiente y para evitar que el poder se concentre mucho en el gobierno (Andrade) ni Lourdes tiene a Barba y Rey para demoler a Kouri como hicieron con Andrade, permitiéndole ganar a Castañeda. Creo que mucho mejor sería lanzar una oferta electoral que impacte, como lo fue el "Vaso de leche" de Barrantes en su momento. ¿Un Metro para Lima?
Y el corazoncito kourista de Alan ya se vio el sábado, anunciando el bono militar al poco rato que habló Lourdes para opacarla. ¡Qué "mosca" que es!
De todas formas, la carrera edil a Lima se enriquece con Lourdes y le deseamos la mejor de las suertes.
Mucho más sensato les sería a Fernando Andrade volver a tentar Miraflores (donde tiene buena chance), a Alberto Tejada seguir en San Borja y a Susana Villarán tentar Barranco (donde probablemente ganaría de lejos y ya tendría así por fin un sitio tangible para crearse un posicionamiento político real) que estar perdiendo tiempo, paciencia y dinero en un match de otro vuelo, con la infantil esperanza de que la historia del "outsider" o del milagro del enano que se vuelve gigante ocurra a nivel municipal, lo que solamente se dio una vez, con RBC en 1989. Pero conociendo cómo es la gente aquí, seguro que candidatean y terminan jugando indirectamente para Kouri.
Volviendo a Lourdes, son muy válidas las críticas que ayer en Somos le lanzaba Mario Ghibellini respecto a que si ella iba a llegar muy lejos del brazo de gente tan negada para la política masiva y tan poco carismática como Xavier Barrón, Javier Bedoya y Raúl Castro (aquel que votó decisivamente por la ONG IDL y contra el voto voluntario en el Congreso). Es que el PPC debería pasar por un proceso de renovación muy intenso para crecer orgánicamente en lugar de servir de semillero para otros.
Tampoco estoy muy seguro de que la fórmula moralidad versus eficiencia, de "todos contra el montesinismo" (porque ya ni fujimorista le dicen a Kouri) le sea atractiva al pragmático y a menudo amoral electorado local, receta que va a ser la base para el tan rumoreado "Frente Anti KK" (contra Kouri y Keiko) que parece que Lourdes ya pactó con Toledo y ambos quieren cerrar con Castañeda. Apelando a la "realpolitik" más cínica, todos sabemos que Alberto Fujimori hubiera pasado a la segunda vuelta en las últimas elecciones presidenciales si le hubieran dejado postular. Además, ya me imagino a Kouri y su gente machacando la historia de Cataño (fina cortesía de El Comercio contra Lourdes para levantar a Toledo) o desempolvando casos como la venta montesinistoide del terreno del Jockey Plaza (¿Te acuerdas Raúl Castro? ¿Por eso votaste hace poco por la ONG IDL, por agradecer una mala memoria?) que afectan a gente muy vinculada al cogollo pepecista. Tampoco tenemos una situación de una insurrección antipartidos (RBC) ni del voto por alguien eficiente y para evitar que el poder se concentre mucho en el gobierno (Andrade) ni Lourdes tiene a Barba y Rey para demoler a Kouri como hicieron con Andrade, permitiéndole ganar a Castañeda. Creo que mucho mejor sería lanzar una oferta electoral que impacte, como lo fue el "Vaso de leche" de Barrantes en su momento. ¿Un Metro para Lima?
Y el corazoncito kourista de Alan ya se vio el sábado, anunciando el bono militar al poco rato que habló Lourdes para opacarla. ¡Qué "mosca" que es!
De todas formas, la carrera edil a Lima se enriquece con Lourdes y le deseamos la mejor de las suertes.
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